“Esta es una estrategia poderosa para actuar únicamente sobre las células autoinmunitarias y evitar a las células inmunitarias beneficiosas que nos protegen de la infección,” manifiesta Aimee S Payne, profesora de dermatología en la Universidad de Pensilvania y co-directora del trabajo·

Inicialmente el equipo probó la eficacia de los linfocitos T modificados para atacar los linfocitos B anti Dsg3 en cultivo celular e identificó cuál de los diferentes diseños (qué parte de la proteína Dsg3 hacía más eficaces a los linfocitos modificados) era más eficaz· A continuación, comprobaron el sistema en un modelo de ratón para el pénfigo vulgar en él se observó que además de eliminar los linfocitos B autorreactivos, los linfocitos modificados prevenían la formación de úlceras y otros síntomas de la enfermedad en los animales·

Por último, los investigadores confirmaron la seguridad de los linfocitos modificados descartando posibles efectos no deseados sobre las células que producen de forma natural la desmogleína 3, tanto en cultivo celular como en un modelo en ratón· Además, los linfocitos modificados permanecían, se integraban y permanecían en el bazo tras su administración, incluso en ausencia de células a las que atacar, lo que sugiere que podrían ser utilizados para tratamientos a largo plazo·


El equipo concluye el trabajo indicando que los linfocitos CAAR-T representan una nueva estrategia terapéutica para las enfermedades autoinmunes mediadas por anticuerpos, capaz de generar una memoria a largo plazo mediada por linfocitos CAAR-T· Esta aproximación, testada en el caso del pénfigo vulgar, podría evitar los riesgos de las terapias inmunodepresoras actuales y ser utilizada no sólo en diferentes enfermedades autoinmunes, sino también para el tratamiento tras un trasplante, que también requiere terapia inmunosupresora· “Si puedes identificar un marcador específico de un linfocito B que quieres usar como diana, entonces en principio esta estrategia puede funcionar,” señala Payne·

“Nuestro estudio expande la aplicación de esta tecnología anti-cáncer al tratamiento de un rango mucho más amplio de enfermedades, incluyendo la autoinmunidad y rechazo de trasplantes,” añade Milone·

El siguiente paso de los investigadores será probar el tratamiento en perros, especie que también puede desarrollar pénfigo vulgar· “Si podemos utilizar esta tecnología para curar el pénfigo vulgar de forma segura en perros, podría ser un gran descubrimiento para la medicina veterinaria y podría pavimentar el camino para los ensayos de esta terapia en pacientes humanos,” manifiesta Payne.


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